Inicia un mes de diversión en Puebla; aquí la cartelera

Imagen

@cruz_elvia

Este viernes inicia un mes de diversión en Puebla. Para algunos, el hecho de que del 12 de abril al 12 de mayo, exista una cartelera como la del Palenque, representa una oportunidad para escaparse del estrés que genera el trabajo diario.

A mi parecer, en esta edición no está tan “buena” la lista de los 17 artistas que se estarán presentando, a diferencia del año pasado, -para mi gusto-.

La poblana Edith Márquez es la encargada de inaugurar esta noche la serie de presentaciones en el Centro Expositor.

En esta ocasión solo Alejandro Fernández está contratado para dos noches, los días 3 y 4 de mayo. También es el artista más caro, pues para entrar a verlo hay que pagar entre 950 pesos (el boleto más barato) hasta dos 1, 900 si se prefiere escucharlo de cerca.

El Palenque estará abierto al público desde las 16:00 horas con el tradicional Torneo de Gallos. A las 19:00 horas empezará la primera pelea.

Se tiene planeado que el artista salga al escenario entre 12:30 a 1:00 de la mañana.  Cada presentación tendrá una duración de una hora con 40 minutos.

La cartelera

-12 de abril: Edith Márquez

500, 400, 300 y 200 pesos

-13 de abril: Zoé

1,000, 800, 500 y 300 pesos

 

-18 de abril: Grupo Pesado

1,000, 800, 500 y 300 pesos

 

-19 de abril: OV7

 800, 500, 400 y 200 pesos

-20 de abril: Espinoza Paz

1, 600, 1,300, 1,100 y 600 pesos

-25 de abril: Los Comediantes

 300, 250, 200 y 150 pesos

-26 de abril: Los Tigres del Norte

1, 200, 800, 700 y 400 pesos

-27 de abril: Espinoza Paz

-30 de abril: Río Roma

400, 350, 300 y 200 pesos

-01 de mayo: Titanes de Durango

300 y 200 pesos

-02 de mayo: La Arrolladora Banda El Limón

1, 800, 1,500, 1,300 y 650 pesos

-03 y 04  de mayo: Alejandro Fernández

 2, 900, 2,600, 2 ,300, y 950 pesos

-05 de mayo: Chuy Lizárraga

500, 350, 300 y 250 pesos

-08 de mayo: Banda MS

1,000, 800, 600 y 300 pesos

– 09 de mayo: Julión Álvarez

1, 800, 1, 500, 1,300 y 600 pesos

-10 de mayo: Pepe Aguilar

1, 500, 1,200, 900 y 600 pesos

-11 de mayo: Gloria Trevi

1, 500, 1,200, 900 y 600 pesos

-12 de mayo: Lupillo Rivera

1,000, 800, 700 y 550 pesos

La venta de boletos ya está disponible. Los puntos autorizados son: Hotel Marriot Country, Plaza Dorada, Plaza San Diego, Luxury Hall de Angelópolis y en las instalaciones del Palenque a partir de este  12 de abrir y el sistema de boletaje de www.megaboletos.mx.

El costo del boleto para poder ingresar al recinto es de 20 pesos.  Con ese pago el público podrá disfrutar de espectáculos de talla internacional como el show Illusion on Ice ‘Dreams and Fire’ en el cual más de 20 patinadores de Estados Unidos, Canadá y Europa interpretarán diferentes actos.

Adicionalmente, los asistentes podrán disfrutar del nuevo espectáculo ‘Ensueño’ el cual presenta un show inédito de acróbatas aéreos.

En general, en la Feria de Puebla 2013 se podrán disfrutar de actividades tradicionales como corrida de toros, palenque, casino y dos hectáreas de juegos mecánicos.

Las actividades se podrán consultar a través de la página de internet www.feriapuebla.mx, twitter @feriapuebla, y Facebook: Laferiadepuebla. 

Posted in Uncategorized | Tagged , , , | Leave a comment

Periodista poblano enfrenta cuatro juicios en Tlaxcala por difamación

periodistaElvia Cruz
PUEBLA.-
No es la primera vez que el periodista Martín Ruíz Rodríguez, director del portal de noticias e-consulta Tlaxcala ha sido denunciado por el delito de difamación. En lo que va de la administración del gobierno priísta, Mariano González Zarur ha acumulado cuatro demandas penales en su contra, según confirmó a esta reportera.
La primera denuncia con número 750/2011-5 la presentó en septiembre del año 2011 el actual secretario de la Función Pública, Hugo René Temotlzin Carreto.
En el mismo mes, la Procuraduría General de Justicia de ese estado, en el centro de México, recibió otra querella por el mismo delito, que quedó asentada bajo la averiguación previa 754/2011-4, planteada por el secretario de Salud, Jesús Fragoso Bernal.
En 2012, el secretario de Finanzas, Ricardo García Portilla, presentó otra que quedó asentada bajo el número 144/2012. La última demanda la encabezó el Oficial Mayor del gobierno, Ubaldo Velasco Hernández, registrada bajo el número 3954/2012-4, que llevó a la detención de Ruiz en la mañana de este domingo y después ser liberado tras pagar una fianza.
Los cuatro funcionarios han alegado que se sintieron “ofendidos” por lo publicado por Ruíz Rodríguez en su columna Señorío Tlaxcalteca en diferentes divulgaciones desde hace dos años a la fecha, según declaró en entrevista el periodista.
El gobierno local ha rechazado entregar los argumentos por los que sus funcionarios presentaron las demandas contra el periodista.“Hasta el momento no he tenido acceso a la información (al expediente de las demandas), he pedido copias de las averiguaciones pero no me los han querido entregar, por lo que desconozco exactamente con qué columnas se sintieron agraviados esos cuatro funcionarios”, sostuvo Ruiz.
En una primera cita de audiencia conciliatoria que participó el pasado 6 de marzo con Velasco Hernández, aseguró que este funcionario le notificó que se sintió ofendido porque en una de sus columnas lo llamó “mediocre” y “viejito”.
El periodista consideró que esas demandas se ha dado ante lo que llamó “intolerancia” del gobierno de González Zarur a las críticas.
“Yo lo tomo como un ataque a la liberta de prensa, un taque a mí persona como Martin Ruiz y al medio que dirijo: e-consulta Tlaxcala”, agregó.
La aprehensiónEl contenido en una de las columnas de opinión de Ruiz Rodríguez llevó a su aprehensión en la mañana de este domingo por agentes ministeriales tras la denuncia de Velasco Hernández.
La aprehensión ocurrió alrededor de las 9:00 (hora local) en su domicilio particular en la capital de este estado. Cinco horas más tarde y tras pagar una fianza de más de 35,000 pesos salió del penal de Apizaco, confirmó su hermano, Rodolfo Ruiz, fundador del mismo sitio de noticias pero en Puebla.
El juez Primero de lo Penal del distrito judicial de Sánchez Piedras, Lázaro Castillo García
, en Tlaxcala, giró una orden de aprehensión contra Ruíz Rodríguez tras la denuncia del Oficial Mayor, quien alegó haberse sentido agraviado por lo publicado en una columna de opinión, según informó el medio de comunicación.
Según Rodolfo Ruiz, fue el pasado lunes cuando se consignó la averiguación y se giró la orden de aprehensión este domingo.
Martín Ruiz salió de la cárcel después de las 13:00 horas (local) y enfrentará en libertad el proceso judicial por el delito de difamación.
El Código de Procedimientos Penales del estado de Tlaxcala marca que el delito de difamación se castiga con hasta dos años de prisión o multa de 50 a 300 pesos, “o ambas sanciones a juicio del juez” que lleve el caso.
Elizabeth González, directora de Información del gobierno de Tlaxcala confirmó que son cuatro los funcionarios del gobierno de Mariano quienes han demandado a Ruiz por ese delito.
“La medida sería una condicionante violatoria de la libertad de expresión, luego de que el gobierno del Estado de Tlaxcala ha perseguido al medio de comunicación con diversas denuncias entre ellas las interpuestas por el oficial mayor de gobierno Ubaldo Velasco Hernández”, publicó el sitio e-consulta Tlaxcala sobre el caso.
“Es la primera ocasión que sucede un hecho de esta naturaleza en la entidad”, aseguró el medio de comunicación.
Martín Ruiz es hermano del periodista Rodolfo Ruiz, director de e-consulta Puebla, quien ha denunciado en varias ocasiones supuestos ataques del gobierno local contra su medio de comunicación, que incluyen bloqueos publicitarios por parte de la administración estatal. En su caso, dijo, padeció el “acoso” de la administración del gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle cuando su esposa fue denunciada en 2012.
Cuestionado si su caso tendría alguna relación con lo que ha sucedido con su hermano en Puebla, Martín Ruiz comentó: “yo creo que son dos cosas diferentes. En Puebla tiene su dinámica, y aquí en Tlaxcala también. Aunque ambos gobiernos son intolerantes a las críticas. Yo seguiré haciendo lo que sé hacer que es periodismo crítico. Lo seguiré haciendo a pesar de esta persecución”, añadió.

Posted in Uncategorized | Tagged , , , , | Leave a comment

‘Ya valí madres’: crónica de un robo a mano armada

ruta

Elvia Cruz

‘Ya valí madres’. Fue lo primero que pensé  cuando vi el arma apuntándome.

Enseguida, me imaginé los encabezados de los diarios del día siguiente: ‘Asesinan a pasajeros, entre ellos una reportera’, ‘sangriento robo’, o algo similar.

Ya sé, que luego, luego  mi protagonismo. Pero, en este caso formaba parte de quienes protagonizamos esta historia.

El chófer de la ruta Bulevar-CU frenó la unidad en una esquina donde estaba una señal de tránsito de prohibido levantar pasaje. Eran las 9:30 de la noche.  Veinte minutos antes,  el autobús salió de la Central Camionera (Capu).

Iba atenta en las calles que me faltaban para bajar. Me di cuenta que pasábamos el monumento de la China Poblana. El camión circulaba ya sobre el Bulevar 5 de Mayo.

Era hora pico, la vialidad estaba saturada, la gente salía de trabajar o de la escuela. Autos y peatones en constante movimiento.  Todos los asientos azules de esa unidad estaban ocupados. Algunos pasajeros iban de pie.

En ese microbús un sinfín de historias del día. Algunos compañeros de viaje, reclinados sobre sus asientos, llevaban los ojos cerrados para descansar, mientras con una mano cuidan sus maletas de viaje, o sus bolsas.  Hombres, mujeres, niños, personas de la tercera edad, cada quién en lo suyo.

“Ya valieron madres, hijos de su puta madre” se escuchó desde la puerta de ascenso. Un rostro joven, con una mirada más intensa que la tonalidad de la sangre, mostraba su ira en cada palabra que pronunciaba. Parecía dispuesto a disparar.

Detrás de él subieron otros tres. Todos, no rebasaban los 20 años de edad. El que soltó la primera amenaza vigilaba la entrada sin perder la mirada en los pasajeros.  Sus acompañantes, también con armas de fuego ordenaban a los tripulantes: ‘los celulares, las carteras pendejos’.

Un silencio se apoderó por un segundo en el camión. Después vinieron las súplicas de ‘no me haga nada por favor’, acompañadas de algunos lloridos de mujeres alarmadas por la situación.

No conté cuántos segundos habían pasado cuando el chofer de la ruta cerró las dos puertas: delantera y trasera. “Ahora sí, aquí quedamos”, invadió mi cabeza.

En ese momento no sentí ese baño de agua fría, ni el miedo a morir.

Esa noche había decidido dejar en casa algunas herramientas de trabajo como la Lap Top y el iPad. De valor cargaba dos celulares y una tarjeta bancaria en mi bolsa.

Mientras esos hombres exigían en la parte trasera los objetos, el Blackberry y la tarjeta ya ocupaban un lugar en mi pantalón. La bolsa ya la tenía abajo del asiento.

Un Samsun touch había quedado entre mis manos, que fue lo que entregué.

Uno de ellos realizó una segunda revisión, apuntando en la cabeza casi pasajero por pasajero. ‘El celular pendeja’ me dijo mientras sentía ese fierro color gris brilloso al lado izquierdo de mi cabeza y el dedo del sujeto en el gatillo. “Ya lo entregué” dije muy segura. “Sí”, respondió desde la puerta el hombre que quedó a observar.

Él había arrebatado ese móvil, recogió las cosas de quienes ocupábamos los primeros asientos. Yo, en segunda fila del lado derecho, junto a la ventanilla.

“Quien se pare de su lugar disparo. Juro que disparo si se siguen poniendo pendejos”, volvió a soltar el hombre de la puerta. Su enojo vino cuando la gente se resistía a entregar lo que seguramente trabajo les había costado comprar.

“Abre la puerta pendejo. ¿Por qué cierras?”, reclamó otro quien apuntó por unos segundos quien dirigía esa noche el camión. “No cierre, no cierre”, habían exclamado antes los usuarios.

El tiempo corría a paso lento. Dos jóvenes sentados en sus lugares recibieron golpes de los sujetos armados. “No, no me pegue por favor. Ya di todo”, suplicó ese joven de chamarra café que iba en el primer asiento, atrás del chofer.

Un lugar adelante del mío, mi amiga Roció, que había planeado regresar esa noche. Estaba desde el sábado en Puebla, vino a visitarme, había viajado diez horas desde Salina Cruz, Oaxaca.  Un lazo de gran cariño nos une desde la infancia.

“Que no llore. Que no grite”, rogaba  desde dentro de mí. ‘Chío’, -como le digo de cariño-,  tenía al que vigilaba la puerta justo enfrente de ella. La pistola apuntándole.

Esa noche de lunes 18 de marzo del 2013 salimos de la Capu. La había acompañado a comprar su boleto de regreso a Salinas. Preparada para dejar Puebla; llevaba sus tres bolsas, y entre sus cosas algunos recuerdos: ropa, zapatos nuevos, camotes…

Una empleada del ADO le dijo que la salida más próxima era a las 2:00 de la madrugada del día siguiente. Faltaban cinco horas. “Nos regresamos a casa en transporte público. No más taxis en estos días”, le dije después de asegurar su lugar a esa hora.

Ella dudó en subirse. Después, asintió a mi propuesta.  Cuando esos hombres subieron alcancé a ver el perfil de su rostro, no tenía el bronceado del clima provocado por la costa de Oaxaca, sino el de una mujer enferma por años. Subió las manos en señal de estar dispuesta a entregar sus pertenencias.

Uno de los sujetos que le puso la pistola en la cabeza le pidió el celular. Un regalo de familia. Enseguida, estiró la mano con el iPad. “Esa no pendeja, el celular”, refutó uno de los sujetos. Hizo caso a la petición, y guardó la tableta.

Al menos tres minutos pasaron, cuando la escena cambió: mujeres en crisis nerviosa, y gritos como: “¿Y la policía?”, “¿Quién llama a la policía si nos dejaron sin nada?”. En ese momento, Roció ya lloraba. “Se llevaron todo, absolutamente todo”, volteó a decirme. Había olvidado que una de sus maletas se había quedado conmigo.

En medio de los lamentos, la impotencia de que esos hombres se había escapado con las pertenencias. Un hombre que en su piel ya reflejaba algunos surcos por la edad exclamó: “¡Nadie se baja hasta que no aparezca mi cartera! Mi cartera no se la llevaron porque alcancé a aventarla debajo del asiento  ahora no está. La necesito porque no soy de aquí”.

El microbús avanzó dos cuadras más mientras eso sucedía adentro. “Bajamos”, solicitaron algunas de las víctimas. Ahí, también descendimos. Pareciera que alguien había amarrado un lazo en mi garganta. “Calma, calma por favor”  tomamos taxi le supliqué a ella buscando tranquilizarla, aunque de antemano sabía que ninguna de las dos cargaba un peso, menos una forma de comunicarnos para solicitar auxilio.  De repente, algo me desgarró desde del estómago que salió por mi boca. Después atendí que fue mi única forma de desahogarme por lo que había pasado.

Antes de eso. Mi compañero de asiento, un señor de casi 70 años abrió los ojos. Giró su cabeza hacia a mí, pero sin soltar nunca un maletín que abrazaba con sus manos. ¿Qué pasó señorita? Me preguntó.

¿Nos asaltaron? ¿Estaban armados? ¿Cuántos eran? Continuó. En mi silencio recibió respuesta a sus dudas.

 

Posted in Uncategorized | Tagged , , , , | 3 Comments

¡Hola mundo!

¡Hola mundo!

Image | Posted on by | Leave a comment

ElviaPuntoySeguido

Posted in Uncategorized | Leave a comment